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domingo, 28 de junio de 2015

HUMANOS RECURSOS



Cuando en las organizaciones se habla de su gente, de quienes las hacen todos los días,
 se ha hecho costumbre referirse a los recursos humanos.
 Como un insumo más de la actividad productiva. Más aquí en el tiempo,
 tal vez alguna reflexión culposa hacia el individuo, hecho a imagen y semejanza de los dioses, creativo, inteligente, emotivo, único y libre, ha sugerido hablar del Talento,
 como algo que supera al común de los recursos. 

Claro que lo supera, porque no es el recurso empresario que se categoriza como “humano”,
 para imputarlo en los costos, sino que es el más humano de los recursos.
 Y es el que reúne y armoniza a todos los demás,
 ya genéticos, culturales, ambientales, etáreos, etc.

El Talento es un complejo producto, que reconoce sus antecedentes en el “Saber”.
 Quien sabe, dispone de conocimientos, habilidades y destrezas, innatas,
 para destacarse haciendo en un medio social. Es necesario que esas calidades naturales,
 para aplicarse efectivamente, estén integradas con emergentes del siendo personal,
 tales como el equilibrio emocional y el estado espiritual, por ejemplo.

En síntesis, creíste, creímos, que la capacidad personal es la confluencia
 de saber Hacer y saber Ser.

Esa capacidad personal, en un contexto o ambiente favorable, auspicioso, generativo,
 puede elevarse al grado de competencia.













Cuando califico al Talento como un producto complejo,
 me refiero a una nueva síntesis, propia de la vertiginosidad de cambios
 en este tiempo que nos ha tocado compartir. Esta nueva síntesis incluye influencias
 de la competitividad del mercado profesional (laboral, en general),
 la dinámica de la información pública, el desarrollo de la economía de servicios,
 las formas educativas presentes, la cultura de las creencias móviles,
                                                                        los nuevos estándares relacionales-afectivos y la adaptabilidad fisiológica a todo lo anterior….

Entonces, aparecen necesidades de desarrollo o énfasis en la capacidad de liderazgo
 en equipos y personas, de foco en las fortalezas propias y superación de las debilidades,
 de aprendizajes efectivos en cada experiencia para elevar la conciencia
 y responsabilidad personales, de emprendedorismo profesional,
 de protagonismo en procesos de negociación con superiores, dependientes o clientes,
 de gestión de la pérdida para transformarla en oportunidad de crecimiento,
 de gestión de la incertidumbre y administración del recurso del cambio continuo,
 por citar solo algunas demandas posibles en los escenarios actuales.


El Talento es una nueva integración: Virtud + Valores.

El ser humano es una creación magnífica, que nos maravilla cotidianamente
 ante cada nueva revelación que hace la ciencia sobre esta magnífica creación.

Más allá de un evitable juego de palabras, hay una representación del devenir
 del comportamiento humano. El Hombre puede comprender cada vez más sobre sí mismo,
 pero no sobre los alcances de la experiencia de vivir e integrarse en su Talento.
 Eso es la creación humana: la revelación permanente de nuevas posibilidades,
 nacidas de su propia Virtud.




La Virtud es un genérico que refiere a
 “algo bueno, correcto,
 moralmente calificado….”.
 Para no entrar en detalles,
 importa que define una característica
 distintiva, saludable, propia y reconocible
 como un aporte de valor a un espacio social.
 Agrega o pone a disposición
 lo que no había hasta entonces.
 Por ello, es un beneficio para ese espacio.



En el actual contexto social o de las organizaciones (empresas, gobiernos,
 clubes recreativos, ONGs, familias), la Virtud es mucho más que
 una habilidad, destreza o dominio de algún conocimiento particular.

Es la expresión de un individuo presente y activo,
 consciente de sus actos y consecuencias, de lo que interactúa, de lo que crea,
 lo que pide y espera. Es el fruto de una transformación permanente,
 que la Naturaleza dirige, para ubicarlo en un lugar de equilibrio,
 inestable, versátil, pero nuevamente estable en su proyección.
 Ese es el beneficio de la Virtud en este nuevo tiempo.

La Virtud se ve, simple, como lo que “sale fácilmente bien y, por eso mismo,
 da placer hacerlo”. Lo que cada vez es menos simple es la agilidad y sencillez
 de los procesos. Allí es donde la Virtud requiere de los Valores para llegar a destino. 

Nuestra conducta es la manifestación de nuestros Valores en la acción.
 Conviene, a esta altura, proponer que los Valores son las creencias
 que alimentan el circuito de emociones-acciones en los seres vivos.
 Los Valores gobiernan las respuestas emocionales ante los estímulos externos
 y permiten a la Virtud su plena presencia, esencialmente productiva.
















Howard Gardner, el promotor de la teoría de las Inteligencias múltiples,
 ha dejado conceptos valiosos sobre la Intuición.
“Cuando alguien puede hacer algo bien o pensar de forma correcta,
 pero es incapaz de explicar cómo lo consigue, eso es la Intuición.
 La gente puede tener muy buena intuición en un área, pero no en otras.
 Un matemático puede ver claramente la resolución de un problema muy complicado,
 pero no tener ni idea de cómo detener una pelea entre dos niños”.

La Intuición es la puerta que se abre para dejar pasar los Valores a que hagan su trabajo. Pocas evidencias hay sobre la mecánica intuitiva. Baste decir que su efecto, su impacto,
 es indicar por dónde conducirse. Por dónde guiar la Virtud, acompañada de los Valores
que la sustentan más allá de su propia pericia, para relacionarse
 y complementarse en el campo de acción.

La Intuición permite fluir ágilmente a la Virtud y los Valores
 aún bajo situaciones adversas. Constituyen, en conjunto, una fuerza natural
 muy superior a la resistencia de la mezquindad egoísta o de alguna patología,
 restricción o trastorno psicológico.
 Es un impulso creativo, absoluto, que facilita gestar la mejor versión de una persona
 en toda circunstancia, superando cualquier condicionante.


La mejor versión de una persona
 es su Talento.
mejor versión es tu Talento.
 Es la aptitud de tus Virtudes
complementada
 por el equilibrio de tus Valores.
 Gestionarlo eficientemente
 es descubrir esos caracteres,
 preparar un entorno favorable
 a su desarrollo y progreso
 y despejar las situaciones insanas
 que lo condicionen o limiten.





Cuál es tu Talento?.
Lo conoces, ya lo sé... Lo estás utilizando?. Estás enfocado en eso?.
Estás entregando tus Virtudes al mundo?. Y qué hay de tus Valores?.
Cuando te miras al espejo, a quién estás viendo?. Al mismo que estoy viendo yo?.
Quién se está perdiendo los beneficios principales?. Tus beneficios, digo...
Quién se está beneficiando hoy?.
Qué esperas?. Qué necesitas que pase?.
Puedo ayudarte?.




jueves, 26 de diciembre de 2013

Toro rojo nos tomó honor… ohhh… don´t go on


En los últimos tiempos has visto a una persona saltar desde más de 39.000 metros de altura,
 máquinas rodantes parecidas a autos y camiones atravesar desiertos y montañas de arena,
 otros pasando velozmente a centímetros de árboles y precipicios, arriesgados surfers,
 clavadistas extremos, esquiadores, snowboarders, escaladores, acróbatas,
 paracaidistas, ciclistas, kayakistas, motociclistas, skaters y otros tantos,
 todos escapados de una clínica de psiquiatría…

Te mostraron variadas formas de un equilibrio complejo entre destreza, versatilidad,
 desafío a los límites, dinamismo, enfoque y unas cuantas cosas más. 
Eres uno de los 2 millones de seguidores de esos videos,
 o uno de los 8 millones que saltaron con Baumgartner desde la estratósfera,
 otro fan de una página que suma más de 37 millones de seguidores o, sólamente,
 alguien que ha sumado a todo eso bebiendo de una latita con dos toros rojos mirándose feo…


Todo lo que has visto son leyendas
 de este tiempo.
 Gentes que han decidido serlo,
 ejerciendo su libertad
 de explorarse y probarse
hasta la foto sonriente.
 Qué los ha movilizado?.
 Es la latita de la que beben?.
 Hay allí algún secreto
 que los ha llevado a ese lugar?.
 A estas alturas, no hay secretos.
 Todo está visible. Todos los días.
 O, mejor dicho, está disponible.
 Lo tomas o no.



Una simple estrategia de marketing ha identificado tanta poderosa gestión de capacidades
 con una bebida energizante. Ellos, aquellos locos, saben que han hecho una obra genial
 apelando a valores y posibilidades absolutamente humanas.
 Han ido tras lo que sintieron y desearon, apoyados en su libertad de elegir.
 Han optado por ese camino, que no ha sido siempre de luces y sonrisas.
 Desarrollaron habilidades, tal vez innatas, pero que necesitaron ser desafiadas
 para saberlas como tales. No te conoces enteramente hasta que no te pruebas.
 Más intentas, más libre eres de elegir qué sí y qué no puedes. Y cuánto puedes.
 Lo que no hagas, lo hacen otros por ti. Me refiero a elegir sobre tu vida.


Es una cuestión de honor. Como en los viejos duelos,
 juegas por tu nombre.
 Cómo quieres escucharlo?. En primera persona
 o en otra persona?.
 Quieres sentir tu energía llevándote hacia tus logros
 o prefieres beber de una latita
 y ver los éxitos de otros por televisión?.
 Qué sabes de tu energía?. Dónde está puesta tu energía?.
 Cuál es tu meta?.
 La tienes, la estás viendo?.
 Qué sabes de tus habilidades?.
 Las estás entrenando?.
 Cómo lo estás haciendo?.
 Qué esperas que pase con ellas?. Te interesa?.
  Te interesas por ti?



Tienes una oportunidad cerca. Hay quienes la llaman “2014”.
 Para algunos, es un energizante sin latita. Los motiva a enfocarse otra vez.
 Puedes intentarlo, a ver si funciona igual contigo. 

Yo no la quiero identificar con un número o un nombre. Me interesas tú, más allá de todo.
 Como hombre o mujer que está en proceso. Potente y enérgico como un toro rojo.
 Eres tu oportunidad cada día, cada momento, cada año.


Le hablo a tu honor. Me responderá tu inteligencia.
 Nos encontramos en 2014.
Gracias.